Formato de 120 g.
Tomate seco eco 80%, Miel de Castaño eco 8%, Aceite de oliva Virgen extra eco 5%, Guindilla eco 2%, Limón eco 1%, Orégano eco 1%, Tomillo eco 1%, Ajo 1% y Sal 1%..
Nace de la misma receta que nuestro tomate seco, pero con un matiz diferente: añadimos guindilla para despertar el sabor y darle un picor suave, cálido y lleno de carácter. Además de su intensidad, la guindilla aporta capsaicina y compuestos antioxidantes naturales, creando una combinación que conserva toda la riqueza del tomate, el AOVE y la miel, con un final más vivo y sorprendente.
Recogemos nuestros tomates ecológicos en su punto justo de maduración, carnosos, dulces y llenos de aroma.
Los dejamos secar lentamente al aire, sin prisas. El tiempo va retirando el agua y concentrando todo lo demás: su sabor profundo, su dulzura natural, su color intenso y antioxidantes como el licopeno.
Cuando ya están secos, comienza el reposo. Los sumergimos en Aceite de oliva virgen extra ecológico y miel de castaño dejándolos macerar despacito, para que se empapen lentamente de sus aromas y sabores. El AOVE envuelve el tomate con su textura sedosa y aporta grasas monoinsaturadas, vitamina E y polifenoles; la miel de castaño añade una dulzura profunda, ligeramente amarga y mineral, junto a sus propios compuestos antioxidantes.
Y por último, trituramos todo con orégano, tomillo, guindilla y un toque de limón. Las hierbas aportan sus aceites esenciales y compuestos vegetales; el limón despierta la mezcla con una nota fresca y luminosa que equilibra su intensidad.
Usos
Está listo para consumir. Puede utilizarse directamente a temperatura ambiente o calentarse ligeramente. Para platos calientes, es mejor incorporarlo al final de la preparación para conservar mejor sus aromas.
Sobre pan o tostadas: directamente, como una crema intensa y aromática. Va muy bien con pan rústico, focaccia o crackers.
Con quesos: especialmente con quesos curados, de cabra o quesos cremosos. La miel y el tomate crean un contraste dulce, ácido y salado.
Con pasta: añadir una o dos cucharadas a la pasta caliente y mezclar con un poco del agua de cocción para crear una salsa rápida y untuosa.
En arroces y cereales: como acompañamiento de arroz, quinoa, cuscús o trigo sarraceno.
Con verduras: sobre verduras asadas, patatas, calabacín, berenjena, coliflor o setas.
En bocadillos y sandwiches: como alternativa a una salsa convencional, especialmente con verduras, queso o tofu.
Como base para pizza: extender una capa fina antes de añadir el resto de ingredientes.
Para aliñar ensaladas: mezclar una pequeña cantidad con AOVE, limón o vinagre para convertirlo en un aliño más intenso.
Como aperitivo: servido en un pequeño cuenco para acompañar pan, crudités o una tabla de quesos.
Para terminar platos: una pequeña cucharada sobre huevos, legumbres, carnes, pescados o platos vegetales aporta sabor y textura.
También funciona muy bien en pequeñas cantidades, porque su sabor está concentrado: una cucharada puede transformar un plato sencillo.
Remover antes de servir para mezclar. Conservar en lugar fresco y seco: una vez abierto , conservar en nevera bien cerrado.
Formato de 120 g.
Tomate seco eco 80%, Miel de Castaño eco 8%, Aceite de oliva Virgen extra eco 5%, Guindilla eco 2%, Limón eco 1%, Orégano eco 1%, Tomillo eco 1%, Ajo 1% y Sal 1%..
Nace de la misma receta que nuestro tomate seco, pero con un matiz diferente: añadimos guindilla para despertar el sabor y darle un picor suave, cálido y lleno de carácter. Además de su intensidad, la guindilla aporta capsaicina y compuestos antioxidantes naturales, creando una combinación que conserva toda la riqueza del tomate, el AOVE y la miel, con un final más vivo y sorprendente.
Recogemos nuestros tomates ecológicos en su punto justo de maduración, carnosos, dulces y llenos de aroma.
Los dejamos secar lentamente al aire, sin prisas. El tiempo va retirando el agua y concentrando todo lo demás: su sabor profundo, su dulzura natural, su color intenso y antioxidantes como el licopeno.
Cuando ya están secos, comienza el reposo. Los sumergimos en Aceite de oliva virgen extra ecológico y miel de castaño dejándolos macerar despacito, para que se empapen lentamente de sus aromas y sabores. El AOVE envuelve el tomate con su textura sedosa y aporta grasas monoinsaturadas, vitamina E y polifenoles; la miel de castaño añade una dulzura profunda, ligeramente amarga y mineral, junto a sus propios compuestos antioxidantes.
Y por último, trituramos todo con orégano, tomillo, guindilla y un toque de limón. Las hierbas aportan sus aceites esenciales y compuestos vegetales; el limón despierta la mezcla con una nota fresca y luminosa que equilibra su intensidad.
Usos
Está listo para consumir. Puede utilizarse directamente a temperatura ambiente o calentarse ligeramente. Para platos calientes, es mejor incorporarlo al final de la preparación para conservar mejor sus aromas.
Sobre pan o tostadas: directamente, como una crema intensa y aromática. Va muy bien con pan rústico, focaccia o crackers.
Con quesos: especialmente con quesos curados, de cabra o quesos cremosos. La miel y el tomate crean un contraste dulce, ácido y salado.
Con pasta: añadir una o dos cucharadas a la pasta caliente y mezclar con un poco del agua de cocción para crear una salsa rápida y untuosa.
En arroces y cereales: como acompañamiento de arroz, quinoa, cuscús o trigo sarraceno.
Con verduras: sobre verduras asadas, patatas, calabacín, berenjena, coliflor o setas.
En bocadillos y sandwiches: como alternativa a una salsa convencional, especialmente con verduras, queso o tofu.
Como base para pizza: extender una capa fina antes de añadir el resto de ingredientes.
Para aliñar ensaladas: mezclar una pequeña cantidad con AOVE, limón o vinagre para convertirlo en un aliño más intenso.
Como aperitivo: servido en un pequeño cuenco para acompañar pan, crudités o una tabla de quesos.
Para terminar platos: una pequeña cucharada sobre huevos, legumbres, carnes, pescados o platos vegetales aporta sabor y textura.
También funciona muy bien en pequeñas cantidades, porque su sabor está concentrado: una cucharada puede transformar un plato sencillo.
Remover antes de servir para mezclar. Conservar en lugar fresco y seco: una vez abierto , conservar en nevera bien cerrado.